Partido de Mannucci en Trujillo terminó en broncaza

Los norteños necesitaban una victoria ante el Deportivo Volante de Cajamarca.

Una broncaza de aquellas se generó en el estadio Mansiche de Trujillo, cuando los hinchas del Carlos Mannucci, presos de la impotencia al ver que su equipo perdía sus últimas opciones de clasificar a la siguiente ronda de la Copa Perú, invadieron la cancha para agredir a los árbitros del partido; y vaya que lo lograron.

Los trujillanos, últimos en su serie con un punto, enfrentaban con gran necesidad al Deportivo Volante de Bambamarca, Cajamarca, segundo con tres unidades, por la tercera fecha del grupo A de la etapa regional, Región II.

Los ánimos de la hinchada trujillana se acaloraron contra el árbitro Carlos Montero de Chimbote por las dos expulsiones que sufrió el local (Carlos Meléndez y Percy Ventura), aunque Volante también se quedó con diez (Luis Morán). Pero la olla a presión se destapó cuando a los 19 del complemento, Irvin Ortiz marcó el único y a la postre definitivo tanto del partido para la visita.

Entonces un grupo de fanáticos del Mannucci aprovechó la falta de mallas de seguridad en la tribuna occidente, la única habilitada para este partido, para entrar al campo y agredir al árbitro Montero, a quien además le cayó un botellazo en el ojo izquierdo, y al primer juez de línea, César Chung, otro chimbotano.

El encuentro se suspendió mientras los fanáticos seguían invadiendo el césped y desde la tribuna caía de todo: frutas, envases de plástico y botellas de vidrio. Mientras los jugadores de ambos equipos se refugiaron en sus camarines y los árbitros también, afuera se armó un enfrentamiento entre policías y los mismos desadaptados que seguían iracundos.

Mannucci, con este resultado, queda prácticamente fuera de carrera de acceder a la etapa nacional de la Copa Perú, ya que a falta de tres fechas solo tiene un punto. El líder es Unión Comercio (Rioja) con 7, seguido de Volante con 6 y Santa Rosa de Cátac, Recuay, con 3.